¡Buenas tardes! ^w^ ¿Qué tal el mundo por allá? Por mi rinconcito está lloviendo con sol en alto. ¡Quizás vea un arcoíris! *-* OK!
En esta ocasión vengo a presentar mi primer y breve relato en el proyecto: "Comienza una historia" fantástica creación de Maga DeLin en su blog "Escribiendo en la noche." ¿De qué va? Crear algún relato que pueda surgir de diferentes cosas que se nombran, desde una canción, una imagen hasta un vídeo, que es justamente lo que me ha tocado. ^0^/°
Inspirarnos en un hermoso cortometraje creado por Kunio Kato "La maison en petits cubes"
¡Precioso! :) ¡Ahora! No tengo explicación para este pequeño relato, es algo que sólo brotó en cuaderno mientras pensaba en el vídeo y su música que siempre me cautiva. ¡Gracias! Besitos a todos -3-
Por:
PukitChan
Es extraño que uno se hable a
sí mismo mientras se mira al espejo, sin abrir los labios, sin emitir palabras
pero reproduciendo el tono de la voz que se ha ido modificando con el paso de los
años. Esta mente es maravillosa, olvidando aquello que quizá no valía la pena
recordar, modificando los momentos, editando los sentimientos y desvaneciendo
aquellos eventos que particularmente resultaron dolorosos.
Engañarse
a sí mismo es la mejor manera de salir adelante. Palabras como: “el pasado quedó atrás. Ya nada lo puede
cambiar” o “Ponte de pie y sigue andado” ahora suenas indescriptiblemente falsas. Como si después de tanto
tiempo, uno sencillamente se percatara de que lo que alguna vez pudieron ser
ánimos, ahora sonaban como pretextos.
Pretextos,
miles de ellos sólo para cerrar los ojos, ignorar lo demás y avanzar sólo un poco para que ya nada vuelva a ser igual. Caer en lo más profundo del abismo y
jurar que hay algo arriba esperando, si te atreves a levantar la mano y escalar.
“Pero quedar
estático en un momento tampoco es
factible” se burlaba mi mente, citándome sin pronunciar nada, escuchando
sólo un golpeteo rítmico y pausado, como un catalizador andante.
Pero
lo sé, finalmente lo he comprendido…
…Mi
mente me ha mentido, diciéndome que superé el pasado, cuando en realidad lo
único que he hecho toda mi vida, ha sido escapar de él.
El mar en
realidad nunca me ha susurrado al oído mientras duermo, he sido yo quien lo he
llamado a gritos.